Este último, le había sido encargado por Luis Rubén DI PALMA, a Horacio STEVEN para fines de la temporada de 1968, con vistas a su utilización en el TC del año siguiente, y probablemente también en el novel Sport Prototipos.
Lo cierto es que Luisito, que pensaba equiparlo con un poderoso motor Tornado, jamás puso el auto en pista. De haberlo hecho, en vistas de los resultados obtenidos con dicha máquina, considero es poco lo que podría haber hecho frente a las poderosas y muy veloces (
En la misma revista Automundo de donde saqué la información sobre la victoria de Luis Rubén DI PALMA en "Los Cóndores", me encuentró con esta apostilla de época.



















