CAPITULO XXIII
¡QUE EXTRAORDINARIOS PILOTOS SON LOS ARGENTINOS!, por James MC CLOUD, en su domicilio, durante la noche del viernes 23 de agosto de 1969.-
-No hay ninguna duda, muchachos, que el Torino es un gran auto...¡Y qué pilotos extraordinarios son los argentinos!. Yo creo que el TC ha tenido mucho que ver para lograr esta categoría de pilotos, capaces de andar en Nürburgring igual o mejor que los especialistas europeos. Me rodeaban mis hijos, en el living de nuestro hogar, que entre la radio permanentemente encendida, las planillas de clasificación y los cálculos de pronósticos, se había convertido en algo así como una lejana pero nerviosa central de operaciones.
-Jimmy...-le dije al más pequeño, de 7 años-creo que es hora de ir a la cama.
Protestó más que siempre, pero le permití que se acostara en mi dormitorio, desde donde podía escuchar mejor la transmisión.
Kimbell, Marcos Y Kelly, mis otros tres hijos, estaban dispuestos a seguir en pie, y no perder una sola alternativa de la última noche de carrera. Aprovechando las vacaciones, ya que cursan en Estados Unidos, habían venido a Buenos Aires. Kimbell, era el más excitado, ya que tiene un Torino en los Estados Unidos. Nos preparamos para una larga vigilia. No sería la primera vez que una hazaña del Torino me tuviera en pie toda la noche. Uno de los protagonistas de aquella primera demostración, estaba en Alemania. Había sido lo del "chasqui Argentino", cuando Miguel Ángel BARRAU y Arturo CASTRO ALMEYRA unieron Río Gallegos y San Salvador de Jujuy sin etapas, en menos de 36 horas, con ruta abierta. También allí, estuve en pie toda la noche. Recuerdo cuando FANGIO, me vino a hablar, y conversamos largo sobre la idea. Analizamos las características del auto, los tiempos comparativos que conocíamos de otras marcas en ese circuito, y teniendo en cuenta que eran 84 horas de carrera, y la rigidez y la fuerza de los Torino, entonces pensé que tendríamos una buena posibilidad en la Marathon de la Route.
-A tres vueltas. Algo así como 42 minutos...
-Si el Torino mantiene ese ritmo, lo vamos a alcanzar...
Podría haber asegurado que el motor no tenía ningún problema. No sabía bien hasta donde había llegado el trabajo que el ingeniero LEEPER, realizara en fábrica, pero sí que la prueba de rutina de esos motores se hace a 5500 RPM, durante 100 horas. Y ahora están girando en la mayor parte del circuito, según dijo Eduardo entre 4400 y 4600 RPM.
Avanzó la hora. Era ya algo así como la medianoche, cuando la radio nos anunció que el Torino Nº 3 entraba en la misma vuelta que el Mazda. De allí en adelante, ya estuve seguro de que lo superaríamos y que, al menos, finalizaríamos cuartos.
Marcos y Kelly, comenzaron a hacer cálculos para ver si se podía ganar, también, el tercer puesto.
-Si se deciden a buscarlo, es posible!-nos informó Marcos. Pensé en la responsabilidad que era muy grande para FANGIO y para BERTA, teniendo un solo auto en carrera. Pensé también, qué hubiera hecho yo en esa eventualidad. ¿Hubiera ordenado "tirar" al Torino, ir a buscar al Triumph, o quizá...?
Así se fue en mi hogar, la última noche en que se disputaba la Marathòn de la Route 1969. En familia, pegados a la radio. Digo sólo una verdad al afirmar que muchas cosas pasaron por mi mente en esa noche. Desde la primera carrera de TC, en San Pedro, hasta los comentarios del hijo de FEISAL, el rey de Arabia Saudita, cuando probó, en los Estados Unidos, el Torino de Kimbell. Así pasó la noche, y cuando la mañana fue la nueva compañera de nuestra vigilia, y contamos cada segundo de la última vuelta que Cacho FRANCO y el Torino Nº 3 realizaron al circuito de Nürburgring, supimos, entonces, que-lo necesitara o no-el Torino ya tenía nivel internacional.

